Ser buen vecino no exigía ser buen súbdito
“La riqueza puede ampliar opciones materiales y, al mismo tiempo, reducir la libertad moral cuando hace que la persona dependa de aquello que debería juzgar.”
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Mostrando 1–24 de 70 artículos de Filosofía práctica.
“La riqueza puede ampliar opciones materiales y, al mismo tiempo, reducir la libertad moral cuando hace que la persona dependa de aquello que debería juzgar.”
“Una persona no se vuelve mayoría por proclamarse justa, sino por dejar de prestar el peso de su cooperación al mecanismo que condena.”
“La ley pierde su pretensión moral cuando exige que el ciudadano haga a otro aquello que su conciencia condena.”
“Una opinión contra la injusticia pierde fuerza cuando la cooperación material permanece intacta.”
“Una mayoría puede decidir porque posee más fuerza sin demostrar por ello que posee más razón.”
“Una institución no merece obediencia solo porque existe: debe justificarla mediante lo que hace y lo que deja hacer.”
Marco Aurelio muestra que muchas veces no sufrimos solo por lo ocurrido, sino por el juicio que añadimos a lo ocurrido.
Gulliver salvó el palacio de Lilliput con un acto eficaz y prohibido. Swift mostró cómo el poder puede aceptar el beneficio y criminalizar el método.
Ante la acusación de Agi Morato, Zoraida afirma que eligió hacerse bien a sí misma sin haber deseado abandonar ni perjudicar a su padre.
Al final de El curioso impertinente, Anselmo deja por escrito que su deseo necio e impertinente produjo la ruina que temía y pide perdón a Camila.
Cuando el renegado propuso llevarse a Agi Morato y los bienes del jardín, Zoraida separó con claridad su propia huida del daño a su padre.
Cardenio confía a don Fernando el contenido de su relación con Luscinda; el amigo emplea esa información para apartarlo y pedir para sí la mujer que había conocido a través de la confidencia.
“Una ayuda sin seguimiento puede ser peor que no ayudar.”
Lotario acepta participar porque teme que Anselmo encargue la prueba a un hombre menos prudente; la estrategia protectora lo introduce en la misma lógica que quería contener.
Ante la promesa matrimonial de don Fernando, Dorotea calcula en un momento la fuerza física, la credibilidad, los testigos, el linaje, la honra familiar y las consecuencias de aceptar o resistir.
El cura y sus aliados fabricaron una jaula, se disfrazaron y representaron un encantamiento para llevar a Don Quijote a casa.
En El curioso impertinente, Anselmo exige una prueba de fidelidad que altera precisamente las condiciones de confianza cuya existencia quería comprobar.
Sancho no pide abandonar la aventura por los golpes, sino por una prohibición más difícil de soportar: acompañar a su amo sin poder decir lo que lleva dentro.
Don Quijote rompe las cadenas de los galeotes y espera a cambio una ceremonia de gratitud; los recién liberados responden según las necesidades de su fuga, no según el papel que él les asigna.
Ante la mesa de los cabreros, Sancho descubre que un honor puede parecer ascenso para quien lo concede y pérdida de libertad para quien lo recibe.
Don Quijote abandona la venta protegido por su supuesto privilegio caballeresco; Sancho repite la misma doctrina y recibe en su cuerpo la deuda que el amo dejó atrás.
En el entierro de Grisóstomo, Marcela desmonta una premisa que los presentes habían aceptado: que recibir amor obliga a devolverlo.