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Mirabilia
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Archivo público
Solo textos terminados y revisados. Las candidatas permanecen internas.
Mostrando 817–840 de 1014 artículos.
En plena recepción noble, Sancho pide a una dueña que cuide a su asno medroso.
Después de romper el barco, Don Quijote paga a los pescadores y Sancho calcula el coste de seguir aventurándose.
Al intentar saludar a los duques, Sancho queda enredado y Don Quijote cae por una silla mal cinchada.
La duquesa afirma que las gracias de Sancho no pueden asentarse sobre un ingenio torpe.
Maese Pedro no adivinaba: recogía rumores locales y los convertía en prodigio del mono.
El traductor aclara que el juramento cristiano de Cide Hamete debe entenderse como promesa de verdad.
Maese Pedro pone precio a Carlomagno partido, Melisendra sin nariz y otras figuras destrozadas.
El pago del retablo y del mono sale por orden del amo y por mano de Sancho.