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Mirabilia
Preparando la lectura.
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Preparando la lectura.
Obra, idea por idea
Una lectura del Quijote en pequeñas ideas, escena a escena.
Entender la obra mediante ideas autónomas que conservan el orden del texto.
La colección fuente de Mirabilia para leer el Quijote sin perderse en el volumen: escenas, frases, bromas, heridas y mecanismos narrativos convertidos en artículos ordenados según su lugar en la obra.
Cómo empezar
Sección 9 de 13
Mostrando 25–48 de 52 artículos.
Después de romper el barco, Don Quijote paga a los pescadores y Sancho calcula el coste de seguir aventurándose.
Al intentar saludar a los duques, Sancho queda enredado y Don Quijote cae por una silla mal cinchada.
La duquesa afirma que las gracias de Sancho no pueden asentarse sobre un ingenio torpe.
En plena recepción noble, Sancho pide a una dueña que cuide a su asno medroso.
Antes de confesar su engaño sobre Dulcinea, Sancho revisa la sala para asegurarse de que nadie escucha.
Sancho llama mentecato a Don Quijote y, a la vez, reconoce que a veces dice cosas de enorme discreción.
Ante las dudas sobre su gobierno, Sancho responde que llevar su asno no sería novedad porque ya ha visto asnos en gobiernos.
Don Quijote rechaza la ropa de montería por fidelidad a sus armas; Sancho acepta la suya como posible dinero futuro.