Don Quijote podía matar gigantes, pero no sobrevivir a un sarao
Las damas lo sacan a bailar hasta molerle cuerpo y alma; Sancho sentencia que no todos los valientes son danzadores.
Tema
Perlas publicadas dentro de esta ruta temática.
Las damas lo sacan a bailar hasta molerle cuerpo y alma; Sancho sentencia que no todos los valientes son danzadores.
Altisidora acusa a Don Quijote de llevarse tocadores, ligas y suspiros, mezclando amor fingido y objetos íntimos.
La falsa invasión de Barataria le ata entre dos paveses hasta dejarlo sin rodillas ni movimiento.
En pleno vuelo fingido, Sancho concluye que si Magalona aguantó ancas de tabla no debía de ser tierna de carnes.
Sancho teme que la Dueña Dolorida estorbe su gobierno y generaliza contra todas las dueñas.
Al oír que el Diablo jura por Dios y por su conciencia, Sancho concluye que quizá en el infierno también haya buena gente.
Ante las dudas sobre su gobierno, Sancho responde que llevar su asno no sería novedad porque ya ha visto asnos en gobiernos.
La duquesa afirma que las gracias de Sancho no pueden asentarse sobre un ingenio torpe.
Al intentar saludar a los duques, Sancho queda enredado y Don Quijote cae por una silla mal cinchada.
Durante la representación de Melisendra, Don Quijote ataca las figuras para rescatar personajes ficticios.
Los vecinos se admiran mutuamente por rebuznar de forma excelente, aunque el asno aparece muerto.
El primo concluye que los naipes ya existían en tiempos de Carlomagno porque Durandarte dijo “paciencia y barajar”.
Preguntado por el primer volteador del mundo, Sancho responde que Lucifer al caer del cielo.
Basilio aparece vestido de luto, hace de su bastón una vaina y convierte la boda en escena de muerte fingida.
La nariz monstruosa del escudero del Bosque aterroriza a Sancho, pero luego aparece guardada como máscara.
Don Quijote defiende a actores y comediantes como instrumentos de bien público porque representan las acciones de la vida humana.
El carretero vestido de Diablo explica con puntualidad el auto de Las Cortes de la Muerte y su oficio teatral.
Las labradoras responden con prisa y pullas a la representación de Sancho y Don Quijote, negándose a quedar atrapadas en la ficción.
El primer hallazgo risible del manuscrito dice que Dulcinea tenía la mejor mano para salar puercos en la Mancha.
Guignol convirtió una marioneta de Lyon en una voz prestada para reírse del poder sin enfrentarlo directamente.
Steven Wright convirtió el one-liner inexpresivo en una grieta filosófica: una frase mínima que vuelve extraño lo cotidiano.
La comedia africana muestra cómo la risa puede convertirse en una licencia social para decir lo que, dicho de frente, costaría demasiado.
Chiquito de la Calzada no solo contaba chistes: convirtió el español en compás, gesto y memoria compartida.