Comedia e historia del humor
Sancho casi perdió una batalla contra unas narices de pasta
La nariz monstruosa del escudero del Bosque aterroriza a Sancho, pero luego aparece guardada como máscara.
Sancho se enfrenta a un enemigo que no necesita espada para vencerlo: una nariz descomunal.
El escudero del Bosque aparece con una nariz tan enorme que Sancho queda sobrecogido. La amenaza no está en la fuerza del adversario, sino en la apariencia. La máscara produce miedo antes de que haya combate.
La Perla está ahí: a veces el terror nace de una prótesis antes que de un peligro real.
Cervantes convierte la escena en una burla perfecta de la valentía escuderil. Sancho no calcula estrategia ni honra; calcula distancia. Aquella nariz le basta para preferir retirarse, subirse a un árbol y mirar desde lugar seguro.
Después, la nariz aparece como lo que era: un artificio, una pieza guardada. El monstruo se desmonta. Lo que parecía rasgo natural era objeto teatral.
La escena dialoga con todo el capítulo anterior de las apariencias. Don Quijote había aprendido que conviene tocar lo que se ve para dar lugar al desengaño. Sancho, ante las narices, experimenta lo mismo por la vía del susto: la apariencia puede dominar el ánimo antes de ser verificada.
El humor funciona porque el miedo de Sancho es real aunque el objeto sea falso. Que la nariz sea de pasta no elimina el temblor que produjo. Cervantes entiende que las ficciones actúan sobre el cuerpo antes de ser corregidas por la razón.
Sancho casi perdió una batalla contra unas narices de pasta porque el miedo no siempre espera a que comprobemos la verdad. A veces obedece a la primera imagen.
Seguir leyendo
Perlas relacionadas
Relacionado por tema: Comedia e historia del humor
Sancho creyó que un demonio podía ser buen cristiano
Al oír que el Diablo jura por Dios y por su conciencia, Sancho concluye que quizá en el infierno también haya buena gente.
Comedia e historia del humorRelacionado por tema: Comedia e historia del humor
Los regidores descubrieron una habilidad que no servía salvo para perder un asno
Los vecinos se admiran mutuamente por rebuznar de forma excelente, aunque el asno aparece muerto.
Relacionado por tema: Comedia e historia del humor
Sancho contestó una necedad erudita con un mito perfecto
Preguntado por el primer volteador del mundo, Sancho responde que Lucifer al caer del cielo.
Comedia e historia del humorRelacionado por tema: Comedia e historia del humor
Las aldeanas no aceptaron ser teatro de nadie
Las labradoras responden con prisa y pullas a la representación de Sancho y Don Quijote, negándose a quedar atrapadas en la ficción.