Comedia e historia del humor
Sancho dijo haber visto más de dos asnos gobernando
Ante las dudas sobre su gobierno, Sancho responde que llevar su asno no sería novedad porque ya ha visto asnos en gobiernos.

Sancho conversa con la duquesa y sus damas sobre gobierno y discreción.
Sancho convierte una broma animal en crítica política.
Cuando se habla de su posible gobierno y de su asno, podría quedar reducido al ridículo. Pero responde con una agudeza seca: no sería novedad ver asnos en gobiernos, porque él ha visto más de dos. La frase desplaza la burla hacia arriba.
La Perla está ahí: Sancho usa el asno para devolver la sospecha a los gobernantes.
Cervantes deja que el escudero hable desde abajo, pero no como simple ignorante. Su humor ve lo que la solemnidad disimula. Si la objeción es que un hombre como él no pertenece al gobierno, Sancho responde insinuando que muchos que sí pertenecen tal vez no valen más que su rucio.
La comparación animal es cómica, pero eficaz. No necesita teoría política extensa. Basta con una imagen reconocible para perforar la respetabilidad del cargo. El gobierno queda expuesto a la misma prueba que cualquier oficio: quién lo ejerce y con qué juicio.
La fuerza de Sancho está en convertir su aparente desventaja en arma. Lo que otros usan para rebajarlo —su asno, su rusticidad, su falta de letras— él lo transforma en criterio de observación social.
La broma no destruye la política, pero le quita incienso. Recuerda que el título no vuelve cuerdo a nadie.
Sancho dijo haber visto más de dos asnos gobernando porque Cervantes sabía que una frase popular puede decir contra el poder lo que un discurso solemne no se atreve a formular.
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