Dinero y confianza
Dulcinea encantada pidió un préstamo con prenda
En la visión de Montesinos, una doncella pide reales para Dulcinea ofreciendo un faldellín nuevo como garantía.

Don Quijote vuelve de la cueva y empieza a relatar la visión de Dulcinea encantada.
En la cueva de Montesinos, Don Quijote no solo encuentra héroes antiguos y encantamientos solemnes.
También aparece una escena de economía doméstica: una doncella pide dinero para Dulcinea y ofrece como prenda un faldellín nuevo. La gran señora encantada entra, de pronto, en el mundo del préstamo y la garantía.
La Perla está ahí: Dulcinea, incluso encantada, necesita crédito.
La escena es cómica porque rebaja la altura del sueño. Don Quijote desciende a un espacio mítico, pero allí le salen al paso necesidades muy humanas: dinero, deuda, empeño, prenda. El encantamiento no elimina la economía; la incorpora.
Cervantes cruza así dos registros incompatibles. Por un lado, la épica subterránea de Montesinos. Por otro, la vida práctica de quien necesita reales y deja algo en garantía. La maravilla se contamina de contabilidad.
Dulcinea vuelve a perder distancia ideal. Ya había sido aldeana, moza, figura fabricada por Sancho y dama encantada. Ahora aparece asociada a una petición de préstamo. La imaginación caballeresca no puede impedir que lo cotidiano entre por la puerta de servicio.
El faldellín como prenda importa porque concreta el intercambio. No es símbolo abstracto: es objeto, valor, garantía. La ficción toca la economía material.
Dulcinea encantada pidió un préstamo con prenda porque Cervantes sabía que incluso los mundos más altos se vuelven más verdaderos cuando aparece una pequeña deuda.
Seguir leyendo
Perlas relacionadas
Relacionado por tema: Dinero y confianza
Sancho convirtió el desencanto de Dulcinea en trabajo a jornal
Sancho negocia cada azote a precio fijo y acaba pegando a los árboles mientras cobra de Don Quijote.
Relacionado por tema: Dinero y confianza
Don Quijote quiso cobrar quinientos azotes antes del viaje
Antes de subir a Clavileño, Don Quijote intenta que Sancho adelante parte de los tres mil trescientos azotes de Dulcinea.
Relacionado por tema: Dinero y confianza
La derrota de Don Quijote convirtió en humo las esperanzas de Sancho
Sancho consuela a su amo, pero reconoce que si Don Quijote deja la caballería también muere su esperanza de ser conde.
Relacionado por tema: Dinero y confianza
Ana Félix temía que su belleza pesara menos que su tesoro
Ana Félix revela que informó del tesoro enterrado, temiendo que al rey lo moviera más la codicia que su hermosura.