Literatura y narrativa
Sansón Carrasco dijo a Sancho que los lectores lo consideraban segundo protagonista
Sancho protesta por sus golpes y por su nombre, y Sansón le confirma que muchos lectores lo aprecian como segunda persona de la historia.

Sancho descubre con Sansón Carrasco que también aparece en la historia impresa.
Sancho descubre algo que cambia su sitio en el mundo: no es solo acompañante, también es personaje leído.
Sansón Carrasco le confirma que muchos lectores lo aprecian como segunda persona de la historia. Sancho, que ha recibido palos, burlas y manteos, oye que su vida narrada tiene público. Su sufrimiento se ha convertido en materia de interés.
La idea central está ahí: uno puede descubrir tarde que era central en una historia que creía ajena.
La Primera Parte parecía organizada alrededor de Don Quijote. Pero la Segunda Parte reconoce lo que el lector ya sabe: sin Sancho, la novela no respira igual. Él traduce, baja, pregunta, calcula, protesta y recuerda el cuerpo.
La confirmación de Sansón tiene algo de recompensa y de incomodidad. Sancho gana fama, pero no controla del todo cómo se cuenta. Su nombre, sus golpes y sus dichos circulan ya fuera de él.
Cervantes abre así una capa nueva: los personajes oyen hablar de sus lectores. Sancho ya no solo vive aventuras; empieza a negociar su imagen dentro del libro que otros han leído.
Ser personaje principal no significa recibir menos golpes. Significa que incluso los golpes entran en la memoria pública.
Sancho descubre que importa porque los lectores lo han elegido. Y esa elección altera la relación entre amo, escudero y fama: el secundario ya sabe que puede robar escena.