Psicología y cognición
Gulliver imitó a los Houyhnhnms hasta repudiar su propio cuerpo
Su proyecto de perfección convirtió la admiración por los caballos racionales en rechazo de su familia, su especie y su reflejo.

Gulliver abandona contra su voluntad la sociedad que ha aprendido a imitar; esa identificación con los Houyhnhnms convertirá después su propio cuerpo y a los humanos en algo repulsivo.
Gulliver organiza una vida que considera casi perfecta en el país de los Houyhnhnms. Habita una habitación sencilla, fabrica muebles, obtiene miel y adapta sus ropas a los materiales disponibles. Incluso su calzado termina cubierto con piel de Yahoo. La economía doméstica parece demostrar que puede reducir sus necesidades y vivir de acuerdo con el orden que admira.
La transformación más profunda no ocurre en la casa, sino en su manera de juzgar. Escucha las conversaciones de su amo y de los visitantes con una reverencia creciente. Afirma que todo el conocimiento valioso que posee procede de esas lecciones y que preferiría oírlas antes que hablar ante la asamblea más sabia de Europa.
Aprender deja entonces de significar comparar ideas. Gulliver empieza a imitar el paso y la voz de los Houyhnhnms. Cuando sus conocidos le dicen después que trota como un caballo, recibe la burla como elogio. El modelo admirado ya no orienta únicamente su conducta; se convierte en una identidad que intenta representar con el cuerpo.
Al mismo tiempo, el rechazo de su origen aumenta. Piensa en su familia y en sus compatriotas como Yahoos que utilizan una pequeña porción de razón para multiplicar sus vicios. Cuando ve su reflejo en el agua, aparta el rostro con horror y afirma que tolera mejor la imagen de un Yahoo común que la suya. La aspiración moral se ha transformado en repugnancia hacia sí mismo.
Gulliver cree estar establecido para siempre, pero la comunidad que imita no acepta esa transformación. La asamblea se escandaliza de que su amo mantenga a un Yahoo en la casa y converse con él como si fuera un ser racional. Propone que lo trate como a los demás animales de su especie o que lo obligue a abandonar el país.
El amo reconoce que Gulliver ha corregido algunos hábitos al imitar a los Houyhnhnms. Ese progreso no altera la clasificación decisiva. Para la asamblea sigue siendo un Yahoo con rudimentos de razón y, por eso mismo, un posible peligro. La sociedad que presenta la razón como regla universal no sabe incorporar a una criatura que cruza sus categorías.
La contradicción alcanza también a Gulliver. Quiere dejar de ser Yahoo mientras utiliza pieles de Yahoos para vestirse y acepta una jerarquía que lo considera naturalmente inferior. Su admiración no le permite evaluar la dureza de la expulsión. Se desmaya al conocerla y, cuando despierta, apenas se atreve a sugerir que la decisión podría haber sido menos rigurosa.
La escena impide leer a los Houyhnhnms como una utopía sencilla. Su orden produce serenidad, conversación y disciplina, pero también exclusión. Gulliver interpreta el rechazo como prueba de su propia indignidad, no como límite de la sociedad admirada.
Imitar una virtud puede mejorar una conducta. Convertir esa imitación en odio hacia el cuerpo y la familia produce otra forma de deformación. Gulliver quería vivir como un Houyhnhnm; terminó usando la razón que admiraba para justificar por qué él mismo no merecía pertenecer.

