Mapas y territorio
Al oír la historia de Candaya, Sancho concluye que todo el mundo es uno porque allí también hay alguaciles, poetas y seguidillas
Pero Sancho escucha oficios y costumbres reconocibles: alguaciles, poetas, coplas, seguidillas. Su conclusión es inmediata: el mundo es uno. Incluso en un reino novelesco aparecen las mismas figuras que en cualquier lugar conocido.

Ilustración pública incluida en el capítulo 39 de la Segunda Parte de Don Quijote. Se asigna a «Sancho descubrió que en Candaya también había burócratas y poetas» porque pertenece al mismo capítulo.
Candaya debería sonar lejana, fantástica y extraña.
Pero Sancho escucha oficios y costumbres reconocibles: alguaciles, poetas, coplas, seguidillas. Su conclusión es inmediata: el mundo es uno. Incluso en un reino novelesco aparecen las mismas figuras que en cualquier lugar conocido.
La idea central está ahí: Sancho globaliza el mundo por repetición de oficios comunes.
Cervantes hace que lo exótico se vuelva doméstico. La geografía fantástica de la Trifaldi pierde distancia cuando Sancho reconoce sus piezas sociales. Si allí también hay burocracia, poesía popular y enredos amorosos, entonces Candaya no queda tan lejos.
La observación es cómica porque Sancho no analiza mapas ni linajes. Mira funciones. Donde haya alguaciles, habrá autoridad menuda. Donde haya poetas, habrá palabras peligrosas. Donde haya canciones, habrá deseo y chisme. El reino remoto se vuelve familiar por sus mecanismos.
La frase tiene una inteligencia práctica. Sancho entiende el mundo no por abstracciones, sino por recurrencias. Cambian los nombres, pero vuelven las mismas necesidades, oficios y tonterías humanas.
Así la fantasía cortesana tropieza con una especie de antropología popular: por muy lejos que digan estar, todos viven de parecidas instituciones y parecidos engaños.
Sancho descubrió que en Candaya también había burócratas y poetas porque Cervantes sabía que el mundo se vuelve menos misterioso cuando uno reconoce en cualquier reino las mismas máquinas pequeñas de deseo, papel y autoridad.