Lenguaje y símbolos
Los Houyhnhnms carecen de una palabra general para el mal y convierten «Yahoo» en el calificativo con el que nombran fallos, daños y desorden
Cuando necesitan nombrar la torpeza de un sirviente, la falta de un hijo, una piedra que hiere el casco o una temporada de mal tiempo, añaden un calificativo derivado de “Yahoo”. El defecto no se define por la acción, el daño o la circunstancia. Se relaciona con una criatura.

Gulliver conversa con los caballos racionales cuya lengua convierte «Yahoo» en el término para defectos, daños y desorden; ilustración de Grandville, edición de 1851.
Los Houyhnhnms no tienen una palabra general para expresar el mal.
Cuando necesitan nombrar la torpeza de un sirviente, la falta de un hijo, una piedra que hiere el casco o una temporada de mal tiempo, añaden un calificativo derivado de “Yahoo”. El defecto no se define por la acción, el daño o la circunstancia. Se relaciona con una criatura.
La lengua convierte al Yahoo en diccionario moral.
A primera vista, esta carencia parece confirmar la virtud de los Houyhnhnms. Si una sociedad apenas conoce la mentira, la enfermedad, el delito o la guerra, quizá no necesite un vocabulario abundante para ellos. Gulliver presenta su vida como ordenada por razón, costumbre y acuerdo. Su historia se conserva oralmente porque ocurren pocos acontecimientos capaces de alterar la comunidad.
El léxico reducido podría ser la huella de una vida buena.
Swift coloca, sin embargo, la observación al final de un capítulo que vuelve esa lectura mucho más difícil. En la misma sección, la asamblea general debate si los Yahoos deben ser exterminados. El amo de Gulliver propone una alternativa: castrar a los jóvenes para que la especie desaparezca gradualmente y sustituir su trabajo por el de los asnos.
La sociedad que carece de una palabra propia para el mal puede discutir la eliminación de una población sin sentir que su lenguaje moral se ha roto.
Ahí aparece la ironía más fuerte. No nombrar algo no impide realizarlo. A veces permite describirlo con términos administrativos, agrícolas o racionales.
Los Houyhnhnms hablan de utilidad, disciplina, reproducción y orden. Los Yahoos aparecen como animales sucios, dañinos y difíciles de controlar. Una vez que la especie concentra todo lo negativo, actuar contra ella ya no parece una decisión moral que deba examinarse. Parece una operación de saneamiento.
La palabra “Yahoo” hace dos trabajos a la vez. Nombra a un grupo y absorbe las cualidades que la sociedad rechaza. Deja de significar solo un ser concreto para convertirse en prefijo de torpeza, deformidad, incumplimiento o daño.
Cuando una identidad funciona de ese modo, la gramática sustituye al juicio.
No hace falta preguntar qué ocurrió, quién sufrió o qué intención existía. Basta con asociar la situación a la categoría degradada. El mal no se analiza como conducta; se localiza en una clase de seres.
Swift no está formulando una teoría lingüística moderna según la cual la ausencia de una palabra haga imposible pensar un concepto. Los Houyhnhnms comprenden daños, errores y conductas indeseables. Pueden debatir soluciones complejas. Su idioma no los vuelve incapaces de reconocer consecuencias.
Lo inquietante es cómo distribuye la responsabilidad.
La piedra que hiere un pie no tiene intención. El mal tiempo tampoco. Un niño que omite una tarea y un sirviente que actúa torpemente pertenecen a situaciones distintas. La lengua Houyhnhnm reúne esos casos bajo una referencia a los Yahoos. Todo lo irregular se acerca simbólicamente a la especie despreciada.