Ciencia y matemáticas
Don Quijote explica que el caballero debe saber leyes, teología, medicina, astronomía, matemáticas, natación, herrar caballos y virtudes
Don Quijote sorprende a Don Lorenzo con una defensa enciclopédica de la caballería.

Don Quijote explica en casa de Don Diego que el caballero andante debe dominar leyes, teología, medicina, astronomía, armas y virtudes. Se usa como referencia visual del mismo capítulo, no como representación exacta de esta escena.
Don Quijote sorprende a Don Lorenzo con una defensa enciclopédica de la caballería.
Para él, el caballero andante no es solo alguien que pelea. Debe conocer leyes, teología, medicina, astronomía y matemáticas; debe saber nadar, herrar un caballo, vivir con virtudes y responder a cualquier necesidad del camino.
La idea central está ahí: Don Quijote imagina la caballería como una universidad portátil.
La lista parece desmesurada, pero revela algo profundo. En su mente, el caballero es una figura total: juez, médico, teólogo, astrónomo, atleta, técnico, moralista y protector. La aventura exige saberes múltiples porque el mundo puede presentar cualquier problema.
Cervantes se divierte con la exageración, pero no la vacía del todo. Don Quijote formula un ideal de formación integral. El problema no es que pida demasiado saber; el problema es que todo ese saber queda subordinado a un marco delirante.
La escena muestra una tensión central del personaje. Don Quijote puede decir cosas sensatas dentro de una estructura imposible. Su discurso sobre la preparación del caballero suena admirable y absurdo a la vez.
También hay una crítica amable a los saberes encerrados. La caballería, tal como él la imagina, no separa teoría y práctica: saber sirve para actuar, socorrer, orientarse y mantenerse justo.
La caballería era para Don Quijote una universidad portátil porque su locura no consistía en querer saber poco, sino en querer meter todos los saberes dentro de un sueño caballeresco.