Filosofía y pensamiento
Gulliver publicó sus viajes para reformar a los Yahoos europeos y acabó renunciando
La carta a Sympson convierte el libro en una campaña moral fallida: Gulliver esperaba corregir abusos humanos, culpó al editor y a los lectores y terminó abandonando su proyecto de reforma.

Retrato atribuido a Lemuel Gulliver y portada de la primera edición de 1726. La imagen documenta el objeto editorial cuya forma y alteraciones disputa la carta a Sympson; no representa literalmente el acto de lectura.
Antes de que empiece el primer viaje, Gulliver escribe a su primo Sympson como un autor enfadado con el libro que lleva su nombre. No discute únicamente erratas. Afirma que la publicación debía producir un efecto moral y que ese efecto no llegó.
La carta convierte la edición en una disputa. Gulliver recuerda que Sympson lo presionó para publicar un relato todavía suelto y sin corregir. Aceptó que otra persona ordenara el material y mejorara el estilo, pero niega haber autorizado omisiones o añadidos. El texto impreso, sostiene, ha sido domesticado hasta resultarle parcialmente extraño.
Enumera daños concretos. Se queja de pasajes insertados, nombres escritos de forma incorrecta y detalles geográficos alterados. Incluso corrige la denominación de Brobdingnag. La precisión editorial importa porque toda la autoridad de un relato de viajes depende de que lugares, distancias y observaciones parezcan registrables.
Sin embargo, la queja técnica conduce a una pretensión mucho mayor. Gulliver no veía sus cuatro viajes como simple entretenimiento. Esperaba que la exposición de cortes corruptas, guerras absurdas, ciencia inútil, orgullo y violencia obligara a los lectores europeos a corregirse.
Su objetivo era reformar a lo que ya llama la raza Yahoo. Ese nombre revela el problema de partida. Gulliver quiere mejorar a sus semejantes mientras los describe como una especie degradada. El reformador no se coloca dentro del grupo al que habla: se presenta como alguien que ha escapado parcialmente de él.
La carta asegura que el resultado fue nulo. Los abusos y corrupciones continuaron. Las facciones no desaparecieron, los jueces y políticos no modificaron su conducta y la sociedad no produjo la transformación que el viajero esperaba. La publicación añadió un libro al mundo sin detener aquello que denunciaba.
Gulliver interpreta ese fracaso de una manera conveniente para sí mismo. Culpa al editor por alterar el manuscrito y a los lectores por no aprender. Apenas considera otra posibilidad: que una sátira no controla cómo será leída, que el entretenimiento puede absorber la crítica o que el propio narrador inspira desconfianza.
Ahí aparece una segunda ironía. Gulliver exige que crean su veracidad, pero su voz final es la de un hombre que considera insoportable a su familia y superior la compañía de los caballos. Su convicción moral crece al mismo tiempo que disminuye su capacidad para convivir con personas concretas.
La carta reconoce incluso que algunas corrupciones de su naturaleza Yahoo han regresado por el contacto inevitable con otros humanos, especialmente con miembros de su casa. La supuesta cura no es estable. Depende del aislamiento y de conservar intacta la admiración por los Houyhnhnms.
Por eso, su proyecto de reforma contiene una contradicción. Quiere cambiar a la humanidad mediante un relato, pero ha perdido la paciencia necesaria para hablarle como a una comunidad de la que todavía forma parte. Quien desprecia a sus destinatarios difícilmente puede reconocer respuestas parciales, desacuerdos legítimos o cambios lentos.


