Ideas científicas contraintuitivas
El gusano de hielo desaparece bajo el glaciar al amanecer y reaparece antes del anochecer
“El gusano de hielo usa la profundidad del glaciar para alternar protección diurna y acceso vespertino a la superficie.”

Gusanos de hielo de la especie Mesenchytraeus solifugus emergen sobre el glaciar Nisqually cuando la superficie queda fuera de la luz solar directa.
Sobre la nieve de un glaciar, miles de líneas oscuras pueden aparecer cuando la luz empieza a bajar. Durante el día casi no se ven. Con la primera claridad de la mañana, vuelven a desaparecer bajo la superficie helada.
El gusano de hielo desaparece bajo el glaciar al amanecer y reaparece antes del anochecer.
El animal es Mesenchytraeus solifugus, un pequeño anélido que vive asociado a glaciares del noroeste de América del Norte. Su nombre específico significa aproximadamente “el que huye del sol”. La conducta diaria medida en Alaska convierte esa idea en un horario.
El glaciar no es solo el lugar donde vive: es una estructura vertical por la que cambia de posición cada día.
Un anélido en hielo permanente
La mayoría de los parientes de este gusano habitan suelos húmedos, orillas o sedimentos. M. solifugus completa su vida en nieve y hielo glacial, cerca de temperaturas que resultarían extremas para otros anélidos.
Puede encontrarse en campos de nieve, paredes de grietas, canales de agua y hielo compacto. En la superficie, su pigmentación oscura contrasta con la nieve y facilita contarlo cuando emerge.
La imagen de un glaciar estéril falla en cuanto la escala de observación baja hasta unos pocos milímetros.
El hielo contiene agua líquida en películas delgadas, granos, poros, polvo, algas y materia orgánica. No es un bloque químicamente puro ni biológicamente vacío.
La superficie cambia con la hora
En observaciones estivales de glaciares del centro-sur de Alaska, los gusanos seguían un ciclo diario. Antes del amanecer o con la primera luz, descendían bajo la superficie. Varias horas antes del ocaso comenzaban a reaparecer.
La cantidad visible aumentaba hacia la tarde y la noche. Ese patrón no era una simple consecuencia de que los investigadores miraran mejor a oscuras: los recuentos repetidos mostraban un cambio real en la densidad superficial.
La población visible al mediodía y la visible al anochecer no representan dos poblaciones distintas, sino dos posiciones del mismo ciclo.
La hora exacta varía con la estación, la nubosidad, la temperatura y la orientación del glaciar. El comportamiento debe describirse como patrón medido, no como una alarma que suena siempre al mismo minuto.
Huir de la radiación
La luz solar trae más que iluminación. Calienta la capa superficial y aporta radiación capaz de dañar tejidos. Retirarse antes de que el sol domine el glaciar reduce ambas exposiciones.
Los experimentos y observaciones indican una fuerte respuesta a la luz. Aunque el gusano no posee ojos complejos visibles, su cuerpo puede detectar cambios ambientales y orientar el desplazamiento.
No ver ojos no significa carecer de sensibilidad a la luz.
