Literatura y narrativa

Don Quijote quiso cambiar la caballería por pastoreo literario

Derrotado, planea hacerse pastor durante el año de retiro y rebautizar a todos con nombres pastoriles.

7 de julio de 20263 min de lecturaRevisión editorial superada

Don Quijote ha perdido la caballería por un año, pero no vuelve directamente a la realidad.

Busca otro género. Planea hacerse pastor, rebautizarse, rebautizar a Sancho y convertir el retiro obligatorio en Arcadia literaria. La imaginación cambia de vestuario, no desaparece.

La Perla está ahí: cuando una identidad cae, Don Quijote no abandona la literatura; se muda a otra.

Cervantes muestra la elasticidad de su fantasía. La derrota en Barcelona ha quebrado la práctica caballeresca, pero no ha destruido la necesidad de vivir según libros. Si no puede ser caballero andante, será pastor idealizado. Si no puede recorrer caminos con lanza, podrá poblar prados con nombres sonoros.

El plan es cómico porque revela la dependencia profunda de Don Quijote respecto a los modelos literarios. No sabe quedar desnudo de género. Necesita una forma previa para organizar la vida, como si la realidad sin libro fuera demasiado pobre o demasiado suelta.

Pero también hay ternura. El pastoreo imaginado es una forma de aplazar el vacío. La derrota no lo deja sin deseo de estilo.

La caballería y la pastoral son distintos disfraces de una misma necesidad: transformar la vida común en forma narrable.

Don Quijote quiso cambiar la caballería por pastoreo literario porque Cervantes sabía que hay imaginaciones que no se curan perdiendo un sueño; simplemente buscan otro libro donde refugiarse.

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