Medicina e higiene
Altisidora vendó las heridas y culpó a Dulcinea
Tras el ataque del gato, Altisidora cura a Don Quijote mientras desea que Sancho olvide los azotes de Dulcinea.
Altisidora aparece cuidando heridas, pero no abandona la burla amorosa.
Después del ataque del gato, venda a Don Quijote y lo atiende. El gesto parece médico, compasivo, casi íntimo. Sin embargo, sus palabras vuelven a la rivalidad con Dulcinea y al asunto de los azotes de Sancho.
La Perla está ahí: el cuidado médico se mezcla con teatro sentimental.
Cervantes hace que la cura no sea neutral. Altisidora toca el cuerpo herido de Don Quijote, pero también intenta tocar su imaginación. El vendaje cubre daños reales; el discurso abre de nuevo el juego falso de celos, amor y encantamiento.
La escena es incómoda por esa mezcla. Don Quijote ha sufrido una herida concreta. Pero el palacio, en lugar de detener la representación, la incorpora al cuidado. Incluso la medicina queda absorbida por la comedia cruel de los duques.
Altisidora no cura solo como enfermera. Cura como actriz dentro del montaje. Su atención mantiene a Don Quijote dentro de una red de signos donde todo parece confirmar que su vida caballeresca sigue siendo seria.
El cuerpo herido se vuelve escenario secundario. Las vendas no clausuran la burla; la hacen más cercana.
Altisidora vendó las heridas y culpó a Dulcinea porque Cervantes sabía que incluso el cuidado puede ser ambiguo cuando quien cura sigue participando en el teatro que produjo la herida.
Seguir leyendo
Perlas relacionadas
Medicina e higieneRelacionado por tema: Medicina e higiene
Las perlas de Sancho acabaron oliendo a ajos crudos
Sancho describe a Dulcinea como oro, perlas y brocados, pero Don Quijote solo recibe figura aldeana y olor de ajos.
Medicina e higieneRelacionado por tema: Medicina e higiene
La cura consistía en no tocar la herida
El cura y el barbero evitan hablar de caballerías para no reabrir la herida mental de Don Quijote.
Relacionado por tema: Medicina e higiene
Lo que más importaba era comer y dormir
Tras ser devuelto a casa, Don Quijote solo pide comida y sueño: el cuerpo interrumpe otra vez la épica.
Relacionado por tema: Medicina e higiene
Alonso Quijano recuperó el juicio después de dormir seis horas
La enfermedad final trae un sueño largo y, al despertar, la renuncia a las sombras de los libros de caballerías.