Derecho e instituciones
Sancho declara que entró sin blanca y sale sin blanca, al revés de otros gobernadores
Su defensa es simple y poderosa: entró sin blanca y sale sin blanca. En un mundo donde el gobierno suele asociarse a provecho, su pobreza final se vuelve prueba de limpieza.

Ilustración pública incluida en el capítulo 53 de la Segunda Parte de Don Quijote. Se asigna a «Sancho salió pobre y por eso pudo defender su gobierno» porque pertenece al mismo capítulo.
Sancho abandona Barataria sin haberla convertido en botín.
Su defensa es simple y poderosa: entró sin blanca y sale sin blanca. En un mundo donde el gobierno suele asociarse a provecho, su pobreza final se vuelve prueba de limpieza.
La idea central está ahí: no haber sacado riqueza es el argumento más fuerte de su gobierno.
Cervantes le concede a Sancho una dignidad inesperada. Quiso mandar, quiso probar el sabor del poder, se dejó tentar por la ínsula. Pero cuando todo termina, no aparece enriquecido. No convirtió el cargo en extracción.
La frase tiene filo político. Sancho se compara implícitamente con otros gobernadores que entran pobres y salen cargados. Él invierte la sospecha habitual del poder: si no lleva dinero, al menos en eso no ha robado.
Barataria fue burla, pero su salida no lo humilla del todo. Al contrario. La renuncia devuelve a Sancho una libertad que el cargo le había quitado. Hambriento, cansado y golpeado por la farsa, conserva algo que el poder no pudo comprarle: la posibilidad de irse sin botín.
La pobreza final no es fracaso absoluto. Es una forma de defensa moral.
Sancho salió pobre y por eso pudo defender su gobierno porque Cervantes sabía que, en política, a veces la prueba más clara de honradez no es lo que se promete al entrar, sino lo que no se lleva uno al salir.