Animales e inteligencia
La hormiga del desierto mide distancia con la longitud de sus pasos
“La hormiga del desierto Cataglyphis fortis estima distancia integrando información locomotora vinculada a la longitud y al número de zancadas, y puede recalibrarla tras cambiar su anatomía.”

Ejemplar de Cataglyphis fortis, la hormiga del desierto utilizada en experimentos sobre integración de trayectoria, longitud de paso y regreso al nido.
En las salinas del norte de África, una hormiga puede abandonar el nido, trazar una ruta sinuosa en busca de alimento y regresar casi en línea recta. El paisaje de Cataglyphis fortis ofrece pocas referencias estables: el viento y el calor degradan rastros químicos, y el suelo parece repetirse en todas direcciones. Para volver, el animal combina información de dirección y distancia en una integración de trayectoria.
La dirección podía relacionarse con señales celestes. La distancia era más difícil de aislar. En 2006, Matthias Wittlinger, Rüdiger Wehner y Harald Wolf diseñaron una manipulación que actuaba sobre el instrumento de medida sin cambiar el camino ya aprendido. Dejaron que las hormigas caminaran desde el nido hasta un comedero. Allí modificaron la longitud funcional de sus patas: a unas les añadieron pequeñas extensiones, como zancos; a otras les acortaron los segmentos distales.
El momento de la intervención era decisivo. Las hormigas habían recorrido la ida con patas normales y solo cambiaban de anatomía antes del regreso. Así, la memoria de la distancia de salida permanecía vinculada a una zancada normal, mientras que el desplazamiento de vuelta se ejecutaba con pasos más largos o más cortos. La manipulación separaba la magnitud aprendida del instrumento corporal usado para reproducirla.
Cuando emprendieron el regreso, las hormigas con patas alargadas buscaron el nido más allá de su posición real. Las de patas acortadas empezaron a buscar antes de alcanzarlo. Las dos poblaciones habían recorrido la misma distancia de salida con patas normales, pero su zancada de vuelta ya no coincidía con la calibración usada para estimar el trayecto. El error cambió en la dirección que predecía un mecanismo basado en las zancadas.
La simetría de los errores daba fuerza al resultado. Si la búsqueda hubiera dependido únicamente del tiempo caminando, del cansancio o de una señal externa situada cerca del nido, alargar y acortar las patas no habría producido desviaciones opuestas tan ordenadas. Los zancos convertían cada ciclo locomotor en más distancia real; las patas acortadas, en menos. El punto de búsqueda se desplazó de acuerdo con esa diferencia.
El resultado suele resumirse diciendo que la hormiga «cuenta pasos». Esa frase es útil como imagen, pero demasiado literal como explicación. El experimento no demuestra una cuenta consciente ni un contador que sume unidades idénticas. Demuestra que la información locomotora asociada a la longitud y al número de zancadas participa en la estimación de distancia.
Además, una zancada no es una unidad rígida comparable a una marca grabada en una regla. En Cataglyphis fortis, la longitud de paso cambia con la velocidad de marcha. Por eso el odómetro no puede consistir simplemente en acumular un número fijo de pasos y multiplicarlo siempre por la misma distancia. Debe integrar señales del movimiento que reflejen cuánto avanza realmente el cuerpo.